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Historia General

“Un pueblo que olvida su historia es un pueblo sin identidad”. Anónimo

 Fundación y Conquista

 

En 1519 una tribu de los indios Cocas que salió desde Tlaxomulco, llegó a los terrenos que hoy conocemos como La Calerilla en el actual municipio de Tlaquepaque. Los indígenas se establecieron allí, al darse cuenta de que esas tierras eran propicias para la agricultura. Encontraron pequeños ojos de agua cristalina, a esa primera población le llamaron Atlixtac, palabra que significa “Agua blanca”.

 Con la llegada de los españoles en 1530 y con el apoyo de los frailes franciscanos, la religión católica se propagó rápidamente. En 1542 poco después de la Guerra del Mixtón, por orden de los españoles, los indios de Atlixtac tuvieron que dejar los terrenos de La Calerilla y se trasladaron al territorio actual. Los frailes franciscanos establecieron el lugar como pueblo de visita, su convento estaba en Tlajomulco.

 Los frailes ayudaron a trazar las calles de la nueva población y construyeron una pequeña capilla en la que dieron veneración a Señora Santa Ana.

 Miguel de Ibarra, capitán y oficial mayor de la Villa de Guadalajara, por indicaciones de Cristóbal de Oñate, gobernador de la Nueva Galicia, concedió al nuevo territorio el derecho de pueblo, tomó por nombre Santa Ana Atlixtac y se le asignó por patrona a Señora Santa Ana.

Templo de Santa Anita
Virgen de Santa Anita Antigua

Evangelización

 

 

Más tarde, de manos de un fraile franciscano llegó a estas tierras una imagen de la Virgen María. El religioso venía enfermo y pidió ayuda a  la india Justina, conocida también como Agustina, ella conocía el secreto de las plantas medicinales; por su avanzada enfermedad el franciscano murió, quedando la imagen de la Virgen al cuidado de Justina. 

Con el tiempo, la india creyó descubrir en la bella imagen a una madre protectora, especialmente de los enfermos. Si la cara de la imagen se ponía morena, el enfermo fallecía; si la observaba resplandeciente y hermosa, entonces el enfermo sanaba. Luego de que falleció Justina, la imagen se instaló en la capilla del hospital y se le dio el nombre de La Purísima Concepción, por ser la patrona de la Orden Franciscana.

 En 1700 la imagen recibió la advocación  de la Asunción  y se trasladó a la iglesia de Señora Santa Ana, su fiesta patronal se empezó a celebrar cada 15 de agosto. Años más tarde, en 1732, cuando la Imagen era muy conocida por los milagros que concedía a los fieles y las peregrinaciones para visitarla eran constantes, don Manuel Charles de Herrera, dueño de una cerraría en Guadalajara, aportó los recursos económicos para la construcción de un santuario, agradecido por recibir favores por la intercesión de la Virgen María. Se decidió demoler la capilla de Señora Santa Ana para allí edificar el santuario, mientras tanto la imagen de la virgen María, regresó temporalmente a la capilla del hospital.

El santuario fue concluido al integrar; la torre situada al norte  en 1811 y la  del lado sur en 1813. Los franciscanos y los pobladores de común acuerdo llamaron a la imagen pequeña Santa Anita, como su madre, pero en diminutivo. En el altar principal fue puesta la imagen, y a los costados la de sus padres, Santa Ana y  San Joaquín. 

En 1778 la  imagen de la Virgen de Santa Anita recibió el Titulo Litúrgico de  Santa María de la Purificación o Nuestra Señora de la Candelaria y su fiesta fue celebrada a partir de 1782, el día  dos de febrero. 

El tres de julio de 1784, Carlos III, rey de España, brindó la licencia por Cédula Real expedida en Madrid para el convento con estabilidad fija.En 1792 llegó la primera imprenta a Guadalajara, dentro de las primeras cinco impresiones hechos por Mariano Valdez Téllez Girón destaca  novena de Nuestra Señora de Santa Anita, escrita por  Fr. Bautista Solís O.F.M. El R. P. Fr. Francisco Del Refugio Garciadiego, quien posteriormente  fuera Primer Obispo de la Alta California., fue autor de la segunda Novena  que es la que hoy en día usan los fieles. Fray Luis del Palacio y Basave escribió en su libro ATLIXTAC que cuando conoció a Nuestra Señora de Santa Anita, aproximadamente en 1880, describió que la sagrada imagen tenía una aureola, un anillo en uno de sus dedos, un canastillo con dos palomitos y un cetro de oro puro.

 Un Pueblo Franciscano

En el año de 1799 El Virrey de la Nueva España, don Miguel José de Azanza, dispuso que  la Diócesis de Guadalajara, a cargo del Obispo Don Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo, tomara posesión de los  Curatos que estaban al cuidado de los franciscanos, para que en adelante fueran atendidos por presbíteros diocesanos o seculares. Pasando así a manos del Obispado las iglesias, casas, objetos sacros y archivos, recibiendo esta acción el nombre de “Secularización de las Doctrinas”. Se realizaron preparativos para hacer entrega de los  curatos o doctrinas a La Sagrada Mitra. El curato de Tlajomulco tenía bajo su jurisdicción a los Pueblos de Visita que fueron Ayuda de Parroquia: San Sebastián el Grande, Santa Cruz de las Flores, San Juan Evangelista, San Lucas Evangelista, San Agustín, Cajititlán y Santa Anita (hoy en día conocido al conjunto arquitectónico de sus iglesias como “La Ruta Franciscana”)       

A partir del 20 de febrero y durante dos semanas el Curato de Tlajomulco entregó una a una las casas que eran Ayuda de Parroquia, sin embargó al llegar a Santa Anita el Guardián del Convento, Fray Bernardo Morant  OFM al  recibir al representante del Obispo y sus acompañantes, se rehusó a que se llevara a cabo la diligencia fundamentando que el convento poseía licencia de estabilidad fija, otorgada por la Corona Real. Luego de realizarse algunas gestiones y entrega de documentación, solamente se entregó la Capilla de Hospital hoy en día conocida como Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe. Manteniéndose  así en el convento y Santuario de Nuestra Señora de Santa Anita cuenta desde la conquista espiritual en 1530  hasta el día de hoy,  con la presencia Franciscana para orgullo de los habitantes de Santa Anita, ya que con la Secularización, las demás casas y capillas pertenecientes a la Doctrina de Tlajomulco fueron administradas eclesiásticamente por Presbíteros Diocesanos.

 Conflictos de la Reforma

El 29 de octubre de 1860 llega a la comunidad el revolucionario  anticlerical Antonio Rojas e incendia el Santuario, la imagen de Nuestra Señora de Santa Anita con premura es trasladada a Guadalajara al monasterio de las madres Capuchinas. En el Santuario los muros quedan humeados: el pulpito, el órgano, los confesionarios, bancas, cuadros, y todo aquello que pudiera ser quemado se utilizó para avivar el fuego, los caballos pastaban en el interior del santuario y sobre los muros se pusieron frases groseras. El Estado implantando las Leyes de Reforma en Santa Anita, nacionalizó algunas propiedades de la Iglesia como el convento, una importante parte del atrio de la actual capilla de Guadalupe y algunas casas, que fueron vendidas a particulares. El convento  después de un tiempo, tras varias gestiones fue restituido a la Iglesia, y  los fieles ayudaron en la restauración del convento y santuario que duró más de veinticinco años.

En Santa Anita

 Santa Anita pasa a ser de Tlaquepaque

El diecisiete de septiembre de 1904; el territorio de Tlaquepaque se extendió al integrársele Santa Anita como delegación por medio del Decreto Nº  1601,  emitido por el H. Congreso del Estado. Fue el Gobernador Miguel Ahumada a quién le tocó firmar el documento en el que se oficializó el cambio dejando de pertenecer a  Tlajomulco. 

Revolución Mexicana en Santa Anita

Durante la etapa de la Revolución Mexicana el ataque de los diversos ejércitos que llegaban a nuestra comunidad,  propició que el pueblo viera con temor a estos grupos, y ante la angustia preferían esconderse en los cerros aledaños, o en el interior de los pozos. En una ocasión un ejército revolucionario logró tomar el convento y el jefe de la defensa y revolucionario el Mayor José María Moreno, logró hacer un intercambio, proporcionó su fuerte ubicado en Morelos esquina con Donato Guerra para que desocuparan el convento hasta que recibieran órdenes superiores de abandonar el pueblo.

Epidemia azota el Poblado

En 1918  se propagó entre los pobladores la  epidemia de la  influenza o gripa española. El comisario del pueblo Juan Partida, pasaba por las calles conduciendo una carreta desde las cuatro de la mañana y recogía los numerosos cadáveres. Llegaron a darse hasta dieciséis defunciones diarias, los pobladores pidieron que la imagen de la Virgen saliera a recorrer su pueblo. Los enfermos salían con dificultad a la puerta a pedirle que los sanara, solo murieron dos personas más; a partir de entonces a la Virgen de Santa Anita se le dio el título de la “ABOGADA DE LOS ENFERMOS”.

Guerra  Cristera

 

Durante la etapa cristera  (1926-1930) Santa Anita vivió momentos de angustia y tensión, una mañana, en el kiosco de la plaza apareció una imagen de un Cristo de tamaño regular con la cabeza mutilada, en su lugar habían puesto la cabeza de un cerdo,  al grito de ¡Viva Cristo Rey! María Catalina Chacón Martínez convocó ahí a la población a defender la religión. Motivó al pueblo y organizó un improvisado grupo Cristero, días después fue apresada, y condenada a morir fusilada, sin embargo, logró obtener la libertad mediante ayuda de la maestra  Elvira Zepeda y la promesa de salir del país, así tiempo después a su regreso, Catalina se integró a la vida religiosa.

 

El 29 de junio, 1940  Catalina contando con el apoyo de sus hermanos, donó la casa paterna a la Congregación de “Hijas del Sagrado Corazón de Jesús”, con el objeto de que se estableciera ahí un Asilo de Ancianas para personas de la tercera edad del pueblo. Recibió la casa personalmente la Madre Superiora, María de Jesús S. Venegas.

Virgen de Santa Anita

Siglo XX

 En 1971 la  imponente y hermosa barda perimetral del Santuario fue demolida y se adoquinó el atrio con cantera.

 

El 2 de febrero de 1992, por autorización del  Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo esta sagrada imagen recibió en su cabeza la Corona Diocesana, impuesta por tres Obispos. El 29 de mayo de 2004, recibió la Coronación Pontificia de manos del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez. Autorizada por su Santidad, el Papa Juan Pablo II.

 Mtra. Ma. Aurora Alcántar Gutiérrez

http://santaanitampiodetlaquepaquejalisco.blogspot.mx